Entradas populares

sábado, 14 de septiembre de 2013

Tránsito

Tránsito, bonita y dura palabra.

Una familia (de amigos migratorios), está a punto de arrancar sus raices-recuerdos y tiempo vivido en Palamós, para irse a vivir a Cuba.

Hoy hace una semana hablamos de lo que supone realizar un viaje de este pelo. Y las personas que por lo que sea nos ha tocado pasarnos tres cuartos de nuestros días (en el aire), sabemos que por un lugar nos atrae el viaje y por otro nos aterroriza.

Nos atrae, porque el respeto que da no tener ni idea de cómo va a ser (la nueva tierra, la nueva casa, los vecinos, los empleos, los colegios, los hospitales, tiendas, comunicación e integración en el area), te pone firme. Tan firme que no tienes ninguna tontería en el cerebro. Nos aterroriza, porque sabemos que en los cambios de destino uno pierde sus referencias habituales y eso tiene un coste emocional-mental tremendo cuando aterrizas o llegas al nuevo continente para empezar otra vez de 0.

El espacio tránsito... es cómo el tiempo de espera entre un vuelo y otro. Cuando has de hacer transbordo, te toca pasarlo.  Unas veces fluye y otras es un auténtico desastre. ¿o no?

En los viajes con tránsito incluido, los temores son múltiples y variados. Uno pierde conexión con su maleta y con sus amigos, uno cambia de comida, de agua, de aire, de olores...uno se adentra en tierra de nadie y esto da yyuyu .

Animo, y valor


Matrimonio joven con dos niños.
En Cuba tienen la esperanza y la certeza de encontrar una casa  que los acoja . Trabajo, trabajo. No promesas de trabajo y calidad humana.

Les comprendo, les apoyo, les invito a que disfruten del tránsito y les pego una palmada en el culo, para que den el primer paso y empiecen su viaje ¡ya!

Esta primavera, hice lo mismo con una paloma que nació detrás de la lavadora y cuando le llegó el momento de volar, no se movía del tenderete. Dos palmadas.  Dos vuelos cortos y uno definitivo. Creo que de vez en cuando vuelve a la cornisa de arriba de la terraza o a la caldera del gas, para recordar estos dos vuelos.

En cierta manera yo si pudiera haría lo mismo. El peso que estamos viviendo aquí desde hace años es insufrible. Lo que pasa es que donde vivo ahora es mi casa nº 22 . La última mudanza mega-dura.


Publicar un comentario