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miércoles, 3 de abril de 2013

80 días

 Hoy le he enseñado el blog a mi sobrino de 7. Le veo poco ya que nos separan km. Le he enseñado el mapa del mundo (que fué el regalo que le hice cuando cumplió los 7), y me ha dicho, -tía has dado la vuelta al mundo como willy y fox...  Me ha hecho mucha gracia la observación y es que tiene razón... estas letras en unos 80 días han llegado a dar un círculo muy bonito.

Los que han leído el blog desde su inicio, saben que el aislamiento con el que he vivido hasta este año, ha sido brutal, radical y demasiado largo... por eso me hace tanta ilusión y me da tanta alegría el comunicar y compartir con quién lo sigue mi mundo interno... es a lo que he dado valor y he intentado dar forma. Yo soy la primera sorprendida y si son mis letras, pensamientos, plástica o dia-locos los que viajan por mí, pues que lo hagan... que sigan su camino...

Gracias, Danke, Thank you, Spasiva...

En mis viajes reales, Reino unido fué el primer país que visité... el primer vuelo y el primer lugar dónde sentí la libertad de vivir fuera de los esquemas de mi tradición española. Estuve 4 meses en casa de unos estudiantes. Luego volví otra vez a visitar a otra amiga. Cada vez que volvía tenía una añoranza grande.

EEUU, fué el 2º viaje largo. Una semana en New York y 4 en California. País amigo. Disfruté de lo lindo. Los que vivían allí me decían, -quédate a vivir aquí, seguro que triunfas. Ahora me acuerdo que mi profesor de inglés Mr. Car, me dijo lo mismo cuando tenía 18 años. Me quedó su grandeza en paisajes, casas, calles, valles y sobre todo la capacidad de ver y apoyar el potencial de cada persona. Aquí, en España, no se porqué, todavía tenemos millones de perjuicios y titulitis castradora...

A Rusia fuí con mi amiga Susana... las dos rusófilas desde los 15 años y grandes lectoras de sus genios.
En la universidad de Moscú, besé el suelo como señal de que volvería un día. En San Petesburgo, visité la casa de Dostoievsky y curiosamente la cuidadora del museo-vivienda, se acercó a mi, me abrazó, me besó un montón de veces y en su idioma me decía cosas... acabamos las dos llorando. Al salir de la casa, encontramos un lugar de baños... enorme y con el pañuelo blanco en la cabeza reconozco que fué el mejor baño-sauna de mi vida...

A Alemania no he ido, pero Bach sigue siendo el que me eleva mis octavas espirituales al infinito. Me gusta su lógica de pensamiento. Llevo años queriendo ir a Berlín. No se, pero estoy convencida de que también me sentiré muy bien.

De Sur América, sólo he ido a Argentina, pero en Barcelona, durante años conviví con gente de Chile, Uruguay, Brasil y Argentina.

En fin, parece ser que mis buenos sentimientos a esos lugares y a quién los habitan, están volviendo...





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