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miércoles, 13 de marzo de 2013

Viaje de mis letras (2ª parte)

Para ser coherente con lo que voy escribiendo y publicando... hoy voy a volver a atrás.

Sé que algunos de los que lo leéis queréis hacer comentarios, pero no sabéis como,  ni yo tampoco. Soy demasiado nueva en este medio de comunicación, pero se lo preguntaré (a el que me enseña, un buen profe, y os lo iré diciendo. También quiero pedir perdón por cambiar el formato de vez en cuando. Forma parte del aprendizaje el tocar botones. Es un lío. El último que he hecho me gusta, así que lo dejaré así.

Para las que os gustó la página del VIAJE DE MIS LETRAS, profundizo en el tema...  Mi amiga MP, que me conoce desde que teníamos 3 años, leyéndolo, se acordó de cuando llegaba al cole, en primaria y les contaba las historias que a su vez me contaba mi padre cuando me ponía mala.

Al tener dolores de crecimiento frecuentes, anginas, acetonas, hepatitis... tenía que hacer reposo, y un truco genial que tenemos, es usar la imaginación para no sentir dolor... (esto usado demasiado te desconecta del cuerpo, cosa que tampoco es buena)

Tenía una colección de mitología para niños y me enseñó a trabajar con ella. Fábulas, fabulosas historias inmortales... Uf!... empecé a desarrollar la capacidad de creer en esas historias, por que para mi eran reales. Los libritos, formato 1940, también me gustaban. Cada vez que abría uno, era como abrir algo de mucho, pero que mucho valor.

A los diez, antes de empezar con la novela, ya había incorporado los mitos y leyendas de la antigua Grecia, la antigua Roma y la antigua mitología germánica y viquinga. A partir de ahí la vida iba a ser un viaje. Así lo decidí y así sigo viviéndola.  Ahora me he acordado que Aristófanes, me hacía reír... no solo son tragedias...lo que incorporaba en mi cerebro.

La novela, las novelas... !madre mía, el amor que llegué a sentir leyéndolas!, por las noches, escondida en el cuarto de baño, por el día, hasta poniendo la mesa... broncas por ponerla torcida. Pero no paraba de leer. A los quince años, Dostoievsky pasó a ser (mi tío). Era mi familia, mi maestro, mi amigo, mi guía. ¿Por qué?... pues porque  a esa edad, tube un golpe durísimo. Crudo y cruel. Un accidente de coche, en plenas vacaciones de verano, tumbó a toda mi familia.

Un choque frontal. Mi padre muerto, mi madre gravemente herida, mi hermana mayor abriendo los seguros de las puertas para poder salir, mi hermano pequeño inconsciente del dolor, la más pequeña (5 años), ida... entró en un coma profundo y yo con la boca literalmente rota, aullando del dolor... hasta llegar a tener un cortocircuito emocional, que me dejó con amnesia y la cara desfigurada.

Así, que de ser una adolescente guapa y bastante ligoncilla, pasé a ser una adolescente retraída.
Hasta los 18 otra vez a leer. Realismo, costumbrismo por un tubo. La biblioteca de mi padre, toda para mi.  Vidas igual o más duras que la mía. Las entendía, las comprendía... así fui desarrollando una capacidad humana grande. La muerte, la pérdida, la culpa, el perdón, la inconsistencia de lo presente... la abstracción por no poder abarcarlo todo.

En aquella época, pensaba en mi profesión... después de mucho pensar quise estudiar periodismo. No me dejaron.
Una extraña persona, de ideología católica extremista, se introdujo en mi casa después del accidente y manipulaba nuestras vidas a su antojo. Así que convenció a mi madre de que yo debía estudiar derecho. "Era demasiado libre en mi interior"... según esa persona... me tenían que poner leyes a la fuerza.

Para mi eso fue mortal... De ser una estudiante de notable, pasé a ser una estudiante insuficiente.
La facultad de derecho, de Valencia, me parecía una fábrica de indecentes. No nos preparaban para tener justicia, nos preparaban para ser pirañas... (en aquella época pensé... ¿qué será de nuestra sociedad dentro de 20 años, con semejantes valores en la cabeza de los que defienden la equidad de la vida?... no hace falta ser un genio, para ver que la "crisis actual" se cuajaba ya entonces.

Otra vez, a buscarme la vida y a preguntar-me ¿que podía hacer para salir de ahí?. Volver a casa de la familia no quería. Aguanté... leyendo. Esta vez, era novela contemporánea.. Juan Marcè, Ibsen  y Pirandello fueron mis favoritos. Escribí mi primer cuento "Algo pintado de rojo".

Con 22 años, hubo otro accidente en la familia. Mi tío, persona super querida por la sobrina, se mató en coche el día de noche buena. Estábamos en Bilbao. Fue tremendo. Otra vez (kao-muda-NOOOO!, si). Otra vez leer metafísica y religiones... empecé con lo del budismo, por lo de tener más vidas.

Dejé la facultad el 5º año, en el 4º curso. Estudié un secretariado en Barcelona, pero nunca fui secretaria. Mi primer empleo; una editorial científica ... así que a leer ciencia, filosofía, cosas bastante extra vagantes. Yo era la encargada de los derechos de autor... de libros extranjeros. Por mis manos pasaba lo más "sesudo" de Harvard, Cambridge, Oxford, etc...

Me marché de allí por que había censura. Los mejores libros eran para la formación e información  de los jefes, no eran para publicar. Esto me cabreó. Por cierto, confieso que me quedé con 3 ejemplares... Uno de pedagogía (The boy who would be an Helicopter), otro de nuevas energías ( the presuasions of the witches craft), y uno de la new eage... Guide to estress reduction... este fue muy especial, ya que su búsqueda me costó meses... recomendado por Navarro Valls, del Vaticano a California...

El director de la editorial,  me felicitó por este trabajo. Él  era el fundador del IESE de Barcelona y lo que me enseño del trabajo, fue a abrir la oficina (por la mañana) y a cerrarla ( por la noche). Interesante.

A partir de entonces, trabajaba de lo que fuera. Otros retos. Vivir en Barcelona, sin títulos, sin marido, sin familia... no era moco de pavo.

 Casual-mente, los trabajos que fuí encontrando,  fueron tranquilos... sonrío, en una galería de arte, dónde no entraba nadie, leía horas y horas. Hasta me asustaba cuando abrían la puerta...

Otro accidente... esta vez, fue mi mejor amigo. Un estudiante de periodismo. Se fue como fotógrafo con el " diari Avuí ", a la antigua Yugoslavía. Una bomba le mató.

El golpe;  tremendo. Esta vez, entendí la imagen de la Virgen dolorosa con el corazón atravesado por espadas. Volví a congelarme, volví a no entender, volví a dejarlo todo. Esta vez para hacer teatro. Para estudiar Arte dramático... (letras sentidas e interpretadas). Gran golpe, gran medicina.

Cómo actriz, he de decir, que disfrutaba de lo lindo... pero mi expresión era bastante experimental. Me dijeron que si me veía actuar Grotovsky, me contrataba de inmediato...  Hice algún anuncio, para pagarme algún viaje y poco más. En los castings que iba, pedían teta, aunque fuera para hacer de abuela... eso, poca o ninguna gracia.
De aquellos años, guardo una poesía. Esa poesía me dio confianza. Algún día encontraría a esa persona que me reconocería... la escribiré en otra página del blog.

El último año de teatro, una alumna de 1º, se hizo amiga mía. Se llamaba Begoña, como yo. Me venía a ver a la tienda dónde trabajaba y me contaba sus avances. En poco tiempo cambió su aspecto. Me dijo que estaba enferma. Tenía sida y había desarrollado el sarcoma de Caposi. Le quedaba poco.  Cuando conocí su situación, dudé. ¿La veo o no... yo ya he pasado por demasiadas pérdidas...? La acompañé. Ella y su madre Esmeralda fueron grandes amigas. Tuve miedo, pero no la abandoné. Esta vez pude despedirme de ellas. Durante toda su enfermedad, vi lo que es perder la vida poco a poco... con entereza y valor. La madre no murió, pero se dió a la bebida y le perdí la pista. Castaneda, los indios, y la filosofía de aquella zona pasó a mi archivo. También disfruté mucho. Me divertía encontrar una extraña lógica, a partir de unos encuentros absolutamente disparatados...

 Any way! Ya estaba en el mundo del arte. Novio, violinista del liceo, novio diseñador de moda (con este trabajé años y le enseñé a leer y a comer). En este tiempo, leí menos, pero iba a los cine Verdi o al teatro una vez a la semana,,,  novio diseñador gráfico, este tenía  buenos libros, era diseñador de la editorial Paidós. 
Sí con los accidentes de los hombres que más qería, comprendí el dolor de la Virgen. Con los novios, aprendí el sentido de los "rosarios"... uno, otro, otro... yo quería tener familia, ellos no.

Sea cómo sea. Con dinero o sin dinero... la cultura siempre cerca mío. Me salvaba de mucha miseria...

Trabajo, estudios  de salud alternativa... (las células malas, el dolor que volvía a ser agudo, la presión mental por todos los saltos que daba... ............... .................. mi corazón no podía aquietarse, mi cuerpo descansaba poco y mal, la inseguridad del día a día. Cambios, cambios, cambios. Círculos, rayas, triángulos. Letras- números para llegar a fin de mes...

Ensayos, auto-ayuda, experiencia en diarios (los escribo desde los 12 años). Viajes, gente de otras culturas, sociedades, familias...

A partir de lo que he escrito hoy, podéis entender lo del "mal del quijote". Mi vida tenía tragedia, comedia, locura, caos, alma, espejos, psicología, y sobre todo drama.  Abandoné la lectura, y reengancho con la primera versión del viaje de mis letras.

Otro día, escribiré la 3ª parte. Las letras hoy, después de diez años sin a penas leer literatura.

ME ENCANTA, LO DE ESCRIBIR A PUNTATAS... esto también lo hacían los antiguos.

Saludos a Mp y a Teresa...  a las letras y a la madre que nos parió a todos.








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